El canfeno (CAS 79-92-5) es un monoterpeno bicíclico que se puede encontrar de forma natural en aceites esenciales de plantas como el pino, el ciprés, el romero, el jengibre o las flores del naranjo (neroli).
Es isómero de los pinenos (alfa-pineno y beta-pineno) y del limoneno. Aunque comparte con estos químicos aromáticos la misma fórmula (C10H16), la disposición de su estructura molecular le otorga diferentes propiedades organolépticas y lo convierte en el único del grupo que se presenta como un sólido cristalino a temperatura ambiente, con un punto de fusión que se encuentra en torno a los 48-52ºC.
Su nombre deriva del latín camphora, revelando así su estrecha relación con el alcanfor, un compuesto aromático semisólido y cristalino que puede obtenerse a escala industrial mediante la oxidación del propio canfeno.

El canfeno presenta un perfil aromático balsámico intenso y amaderado, con notas frescas y penetrantes que se aprovechan en perfumería, cosmética, ambientación y aromas alimentarios, entre otros.
| PERFIL AROMÁTICO |
|---|
| Alcanforado Amaderado Balsámico Fresco Herbal Pungente Pináceo Resinoso Terroso |
En la naturaleza contribuye al olor clásico de agujas de pino húmedas que se percibe al caminar a primera hora de la mañana a través de densos bosques de coníferas.
Métodos de obtención del canfeno
Aunque existe la posibilidad de obtener canfeno mediante su extracción a partir de los aceites esenciales que lo contienen, la concentración en estos suele ser baja, por lo que resulta un método inviable para responder a la elevada demanda industrial.
Es por ello que en la actualidad se obtiene mayoritariamente mediante la isomerización catalítica del α-pineno, un monoterpeno abundante en la trementina, materia prima 100% renovable procedente de la resina del pino.

Este proceso representa un excelente ejemplo de química verde, dando uso a un recurso forestal sostenible sin depender de fuentes petroquímicas.
Breve historia del canfeno
La historia del canfeno está estrechamente ligada a la búsqueda de alternativas al aceite de ballena como combustible para alumbrado doméstico.
En la década de 1830 comenzaron a popularizarse las denominadas lámparas de camphine, unos quinqués que precedieron a los de queroseno y que estaban diseñados para prender trementina rectificada.

Ilustración en acuarela y grafito de Jacob Gielens (1938).
Dominio público (NoC US 1.0).
Fuente: National Gallery of Art, Washington D.C.
En el ámbito anglosajón, este combustible se comercializó también bajo el nombre de camphene, término que hoy coincide con el nombre del canfeno en inglés, derivado del latín camphora.
El auge masivo de la trementina y sus derivados impulsó a los químicos del siglo XIX a estudiar a fondo la composición de esta, marco en el que finalmente Marcellin Berthelot aisló, caracterizó y bautizó formalmente al canfeno como la molécula pura que conocemos a día de hoy.
Sería el mismo Berthelot el que demostraría en 1870 que a partir del canfeno se podía obtener alcanfor auténtico, un descubrimiento que constituyó un importante avance para la química orgánica y abrió el camino al desarrollo posterior de métodos de producción de este valioso compuesto sin necesidad de importar la carísima variante natural extraída del árbol asiático Cinnamomum camphora.
Aplicaciones del canfeno en la industria actual
En la actualidad, debido a su perfil olfativo, el canfeno se emplea en perfumería de forma directa para aportar matices de agujas de pino y como aditivo saborizante en la industria alimentaria.
También es muy relevante en la industria por su papel como materia prima, siendo un intermediario en la síntesis industrial de borneol, isoborneol, acetato de isobornilo y del propio alcanfor.
Otro de los usos del canfeno es el de fabricación de resinas terpénicas sintéticas de origen 100% renovable, capaces de sustituir derivados petroquímicos en recubrimientos, barnices y adhesivos.
En el ámbito médico, el canfeno forma parte de tratamientos coadyuvantes de la litiasis renal (eliminación de cálculos renales) [1], y múltiples estudios le otorgan otras posibles aplicaciones farmacológicas. Hay investigaciones, entre otras, sobre su potencial efecto hipolipidémico [2], su actividad antiinflamatoria [3], antioxidante [4] y su poder expectorante [5].
Por qué elegir nuestro canfeno
En Destilerías Muñoz Gálvez garantizamos que nuestro canfeno se obtiene mediante un proceso de producción libre de disolventes orgánicos a partir de la trementina procedente de la resina del pino.
A partir de esta materia prima 100% renovable fabricamos el isómero levo-canfeno. Gracias a nuestro sistema de calidad aseguramos el cumplimiento de las especificaciones de nuestro producto, incluyendo la reproducibilidad olfativa lote tras lote.
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Nuestro canfeno cumple también con el reglamento europeo REACH, garantizando una trazabilidad legal absoluta y disponiendo de la Ficha de Datos de Seguridad (FDS) actualizada. Asimismo, facilitamos la documentación y certificación IFRA necesaria para asegurar una formulación ágil y segura en aplicaciones de perfumería, cosmética y cuidado personal.
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